Estrellas navideñas

Os proponemos unas galletitas navideñas muy fáciles y llamativas que brillarán con luz propia en vuestra mesa navideña. 😉

Estan decoradas con fondat amarillo, estrellas, perlas alimentarias y un poco de purpurina alimentaria (yo uso Rainbow Dust).


El otro día os mostramos unas galletas hechas con transfer, os voy a enseñar como quedan en casa de nuestra tía Mili, esto sirva para que mis compañeros de oficina las vean, (se las comieron, no llegaron al árbol)  😦

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Petra: La ciudad de los nabateos

El viaje al el reino hachemita de Jordania lo inicié desde Dahab (Egipto), tomé un taxi por 30€ rumbo a la frontera con Israel, desde donde crucé a la frontera jordana. Una vez en Jordania tuve que tomar un taxi con dirección al desierto de Wadi Rum (35JOD). Existe un servicio de ferry que conecta Nuweiba(Egipto) con Aqaba(Jordania) pero yo preferí cruzar las fronteras por tierra, aunque teniendo en cuenta lo pesados que son los israeliés con los controles de seguridad, recomiendo mejor ir en ferry.

Mi intención fue llegar al desierto de Wadi Rum al atardecer, ya que con la luz del ocaso es cuanto más rojo se ve el desierto, pero debido al excesivo tiempo empleado en los controles de seguridad israeliés, al final llegué al desierto cuando ya era de noche y no pude tener esa primera impresión de lo que me esperaba… pero bueno…aunque el atardecer no me esperaba, un maravilloso manto de estrellas me daba la bienvenida 🙂

Como no pude ver el atardecer, me levanté al alba y debido a que hasta entonces no había tenido ninguna pista de como era Wadi Rum, nada más abrir la puerta de mi jaima la sorpresa fue máxima, tenía las siguientes vistas ante mí:

Una de las cosas que más me sorprende del desierto, además de su extraordinaria belleza, y de la tranquilidad que transmite, es que en ellos se puede oir el silencio absoluto y es una sensación cuanto menos extraña, que solo he sentido en el desierto o al hacer paracaidismos, después de abrirse el paracaidas.

El desierto de Wadi Rum se encuentra en la zona sur del pais, a tan solo 50Km de distancia de Aqaba. Este paraje natural es célebre porque en él se rodaron las escenas de la película Lawrence de arabia y la verdad es que es el lugar perfecto para pasar un par de días: visita en 4×4 para disfrutar del paisaje, paseo en camello al atardecer, fogata al anochecer…

Los taxis en Jordania son bastante baratos, por 25JOD y después de hora y media de viaje, pude ir desde Wadi Rum a Wadi Musa, que es el pueblo más cercano a la antigua ciudad de Petra. Con las ganas que tenía cuando llegué de ver las ruinas, enseguida me alojé en un hotel y me fuí directo al centro de visitas de Petra, donde tuve que pagar 55JOD por adquirir una entrada para dos días.

Desde el centro de visitas hay que caminar como 1Km hasta llegar al Siq, estrecho desfiladero que alcanza más de 100 metros de altura que sirvió como entrada principal a la ciudad de Petra. Trás 1200 metros caminando por el angosto desfiladero, aparece ante nosotros un maravilloso tesoro, El Tesoro, lugar donde Indiana Jones buscó el arca perdida.

Petra fue conquistada en el siglo VI a.c. por lo nabateos, que fueron los responsables de construir los impresionantes monumentos que podemos visitar hoy en día. Esta ciudad prosperó en la antiguedad gracias a que se encontraba en el camino de la ruta de las caravanas que unían Arabia con el Mediterráneo.

La mayoría de los monumentos que podemos contemplar hoy en día, se encentran tallados en la montaña, aunque en tiempos de Roma, también se levantaron impresionantes avenidas con edificios y templos de estilo heleno, los cuales fueron destruidos posteriormente como consecuencia de varias catástrofes naturales.

La ciudad de Petra vivió su apogeo sobre el año 50 d.c., en ella llegaron a vivir unas 20.000 personas y sus ruinas se encuentran esparcidas en una superficie de terreno bastante amplia. Se pueden visitar las ruinas en un día completo, siempre y cuando caminemos de forma ágil, pero lo ideal para contemplarlas de manera más tranquila es pasar en ella un día y medio o dos días.

A hora y media caminando desde El Tesoro, se encuentra el templo mas grande de Petra, El Monasterio. Antes de poder llegar a él es necesario ascender unos 800 escalones de piedra por un abrupto cañon, la verdad es que con el calor que hace resulta bastante pesado el ascenso, pero todo en la vida tiene su recompensa y desde luego las siguientes vistas merecen el esfuerzo.

Esta construcción, también tallada en la roca, mide 45 metros de alto y 50 metros de ancho. Su fachada está menos decorada que la fachada de El Tesoro, pero resulta bastante más imponente. Además, es posible (aunque no se debe) ascender por la montaña hasta su cima y caminar sobre la cúpula central, donde podemos tener unas vistas de vértigo y contemplar la verdadera magnitud del edificio.

La ciudad de Petra entró en decadencia en el siglo VIII d.c. debido a los cambios en las rutas comerciales y a varios terremotos que sufrió. La ciudad fue abandonada y permaneció en el olvido hasta el año 1812, cuando fue descubierta por un explorador suizo. En la actualidad Petra ha sido reconocida como una de las 7 maravillas modernas del mundo.

Post realizado por Rubén

No me copies y si lo haces indica la referencia by artecarracedo

Cuellos de lana

Hoy han bajado mucho las temperaturas y os voy a enseñar un complemento que llevo al trabajo, un cuello.
Como todas las manualidades de lana, las hace mi madre, y tiene como característica principal a parte de abrigarnos, la facilidad de quita y pon,a parte de lo bonitos que son :).
Os muestro unos conjuntos de manguitos y cuellos que nos ha hecho en punto bobo.

Para ver mas manualidades de lana pulsa aqui

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En negro

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Galletas decoradas con transfers

Hoy os voy a enseñar como me han quedado unas galletas hechas con tranfers, o calcomanías alimentarias. Me ha costado bastante encontrarlos, no los venden en todas las tiendas de repostería, y mas sin son con motivos navideños.
Los he comprado en la tienda del chef en Madrid, también tiene tienda online.
El proceso es sencillo, estiráis el fondant, ponéis encima el transfers y lo calentáis con un secador. Tened cuidado al levantar el transfers y cerciorados que el fondant este completamente liso ya que sino se distorsionara el dibujo.
Aquí tenéis mis adornos navideños que están preparados para colgar en el árbol.:)


Os muestro los transfers para que veáis como son.

Cupcakes de chocolate

Al fin lo he conseguido!! hacer la buttercream o crema de mantequilla con  thermomix, este es mi mayor logro de este dulce, no sabía si era la mantequilla, la thermomix que no lo hacia bien… Me habían comentado que me tenía que comprar una Kitchen aid pero me he resistido a pagar por una nueva maquinita (por ahora..)

Bueno, os cuento como he hecho esta receta con thermomix.

Ingredientes buttercream (crema de mantequilla):

  • 3 claras de huevo
  • 280 gr de mantequilla
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • 180 gr de azúcar glass
  • cacao valor (lo que os guste)

Ingredientes cupcake:

  • 170 gr de chocolate de repostería
  • 170 gr de mantequilla
  • 3 huevos
  • 3 yemas de huevo
  • 60 gr de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura
  • 50 gr de harina

Preparación:

Precalentamos el horno a 200º.

Echamos, en el vaso, el chocolate en trozos grandes y trituramos durante 20 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10.

Añadimos la mantequilla y programamos 3 minutos, a temperatura 80º y velocidad 2.

Incorporamos los huevos, las yemas y el azúcar. Mezclamos durante 30 segundos, a velocidad 3.

Agregamos la harina y la levadura programamos 15 segundos, a velocidad 3.

Preparamos buttercream:

Ponemos la mariposa en el vaso y montamos las claras con el azúcar, 3min 50º vel 4.

Dejamos enfriar el vaso 10 minutos en la nevera.

Echamos la mantequilla cortada en daditos (no temperatura ambiente) en velocidad 3 junto con el cacao hasta que alcacemos la textura deseada.

Echar con una manga pastelera a los cupcakes fríos y decorar.
Sed felices!!

Polinesia: El edén existe y no hace falta espicharla para visitarlo

Si el edén existe debe ser algo parecido a la Polinesia francesa y es que estas islas de origen volcánico, situadas en medio del Pacífico sur son un autentico paraíso. Yo por el momento solo he visitado el archipiélago de la Sociedad, aunque seguramente vuelva algún día para visitar las Marquesas y las Tuamotu.

La Polinesia francesa está formada por 5 archipiélagos: Tuamotu, Sociedad, Gambier, Marquesas y Australes. Todo viajero que visita las islas en avión tiene que acceder a las mismas vía Papeete, capital y ciudad más poblada de las islas, ubicada en Tahití. En mi viaje pude visitar las islas de Moorea, Huahine, Raiatea y como no, la increíble Bora Bora. Como no disponía de demasiado tiempo decidí no visitar Tahití, aunque seguro que también merece la pena.

Polinesia es un destino muy caro y además, teniendo en cuenta que el 90% de los turistas que visitan las islas, lo hacen en su viaje de luna de miel, no es un lugar recomendable para ir solo. Yo lo hice y es un poco deprimente, en todas las excursiones estaban formadas por parejas de recién casados haciéndose arrumacos y carantoñas y luego iba yo. ( A pesar de ello, merece la pena )

La primera isla que visité fue la de Moorea, que se encuentra a tan solo 7 minutos en vuelo desde Papeete. Esta isla está tan cerca, que incluso se puede llegar en muy poco tiempo en ferry desde Tahití, pero como la Polinesia es mucho más bonita desde el cielo, decidí llegar a la misma en avión. Además me compré un pase con Air Tahiti para visitar varias islas del archipiélago de la Sociedad, por lo que me salía más barato ir en avión.

La isla de Moorea es espectacular, es casi tan bonita como Bora Bora y desde luego es bastante más barata. Merece la pena realizar una excursión en 4×4 para ver el interior de la isla y rodearla por completo visitando las bahías de Cook y Opunohu, el monte Rotui, las plantaciones de piña y otras frutas tropicales, y sus impresionantes playas.

La siguiente isla que visité fue la isla de Huahine, que en realidad son dos islas: Huahine Iti y Huahine Nui. Justo cuando llegué a Huahine se estaba celebrando un campeonato muy popular de remo, el Hawaiki Nui y la pensión donde había reservado una habitación estaba completa, por lo que tuve que irme a un campamento a la punta sur de la isla, donde pude contemplar unos estupendos atardeceres con la isla de Raiatea al fondo.

Y es que Raiatea fue mi siguiente parada, esta isla que es la segunda más grande del archipiélago es conocida como “La isla Sagrada” y está situada en la misma laguna que la isla de Tahaa, conocida como “La isla vainilla”, por sus numerosas plantaciones de esta especie de orquídea.

Raiatea fue uno de los grandes centros religiosos polinesios de la antigüedad y gracias a ello hoy podemos visitar el gran marea de Taputapuatea, templo donde se celebraban sacrificios y actividades religiosas y sociales de la época.

Como ya he comentado en otras ocasiones, la gente polinesia es realmente afable, al ser las excursiones en las islas tan caras, yo recorría casi todas las islas por libre y realizando autostop. Los polinesios me llevaban donde quería ir, aunque ellos no fueran y les quedara a kilómetros de distancia. Y si me entraba hambre y no tenía comercios cerca, me daba un atracón a base de papaya, plátanos y cocos recién recolectados de las plantas.

Las islas de la Polinesia francesa han sido formadas por erupciones volcánicas marinas, y se encuentran actualmente en proceso de hundimiento. Cuando las islas son “nuevas”(por ejemplo Tahití), se forma una barrera de coral alrededor de las mismas, con el paso de miles de años la isla comienza a hundirse, pero no así la barrera de coral, por lo que se forma una laguna interior de agua marina que separa la isla que se hunde y la barrera de coral, como sucede con la isla de Bora Bora. Las islas más antiguas de Polinesia, ya son atolones, el volcán o centro de la isla se ha hundido completamente y solo asoma a la superficie las islas que se han formado en el anillo de coral, ejemplo de ello, son las islas de Fakarava, Rangiroa, etc.

Bora Bora, cuenta con la isla central y el atolón o anillo que la bordea y sin duda alguna es una de las islas más bonitas del mundo. En ella se pueden contemplar toda la paleta de colores azul existentes, el azul turquesa de la orilla, que se convierte en azul verdoso a medida que aumenta la profundidad, rompe de repente con un azul marino que a su vez se mezcla con el verde de la vegetación que cubre el gigantesco monte Otemanu…es perfecto…Todos deberíamos visitar Bora Bora por lo menos una vez en la vida, es increíble.

En Bora Bora, merece la pena realizar la excursión por la laguna, donde podemos realizar esnorquel en los jardines de coral, nadar y alimentar a las rayas y tiburones, visitar varios motus (islas pequeñas) de la zona y probar los exquisitos platos polinesios como el Poisson Crú o pescado marinado con lima.

Y en este pequeño resumen solo muestro 4 de sus 118 islas…pero casi seguro que todas son igual de espectaculares.

Post realizado por Rubén

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